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Premio Nadal | Historia

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Historia del Premio Nadal

Cronología del Premio 1944

En la primera concesión del Premio Nadal, otorgado el 6 de enero de 1945, se hallaban presentes tan sólo seis o siete personas, entre colaboradores y amigos de Destino, y, por supuesto, los miembros del jurado, que aquel año y los dos siguientes fueron cinco: Ignacio Agustí, Joan Teixidor, José Vergés, Juan Ramón Masoliver y Rafael Vázquez Zamora, que actuaba de secretario. La concesión tuvo lugar en el desa parecido Café Suizo de las Ram blas de Barcelona y se presen taron 26 obras. Carmen Laforet, con Nada, ganó el premio al im ponerse en la última eliminatoria a En el pueblo hay caras nuevas, de José María Álvarez Blázquez.

1945 El extraordinario éxito alcanzado por Nada el año anterior contribuyó en gran medida a la consa gración del Premio Nadal. Resultó ganadora La Luna ha entrado en casa, de José Félix Tapia. F. García Pavón fue finalista con Cerca de Oviedo.

1946 Se registra un notable incremento de obras presentadas y de público —ya se perfila la fiesta social barcelonesa en que se va a convertir el premio—. Néstor Luján viene a suplir en el jurado a Juan Ramón Masoliver, ausente por encontrarse en el extranjero. El autor novel José María Gironella resultó ganador con Un hombre. Finalistas: Cinco sombras, de Eulalia Galvarriato, y Un hombre a la deriva, de Luis Manteiga.

1947 Se presentaron más de un centenar de novelas. La ganadora fue La sombra del ciprés es alargada, de Miguel Delibes, quien inició así su brillantísima carrera literaria. Finalistas quedaron Hospital general, de Juan Manuel Pombo Angulo, Los Abel, de Ana María Matute, y Juan Risco, de Rosa Ma Cajal.

1948 El Premio Nadal 1948 recayó en Sebastián Juan Arbó, con Sobre las piedras grises. Finalistas quedaron Destino negro, de Manuel Mur Oti, y Vida con una diosa, de Antonio Rodrigo Huescas.

1949 La concesión del Premio Nadal se traslada del Suizo al Glaciar. El jurado aumenta a siete miembros, con la incorporación de Néstor Luján y Sebastián Juan Arbó. Por seis votos contra uno vence Las últimas horas, de José Suárez Carreño, a El huerto de Pisadiel, de Carlos de Santiago.

1950 La enorme aglomeración de público, buena parte del cual tuvo que quedarse en las Ramblas durante la concesión del Premio Nadal anterior, obligó a un nuevo traslado del Glaciar al Hotel Oriente. Salió vencedora Viento del Norte, de Elena Quiroga, y finalista El mar está solo, de Francisco Montero Galauache.

1951 Nuevamente vuelve a producirse casi total unanimidad en el fallo para premiar a otra gran revelación: Luis Romero, autor de La noria. Finalistas quedaron Historias de Valcanillo, de Tomás Salvador, Mientras llueve en la tierra, de José María Jové, y De pantalón largo, de José A. Giménez Arnau.

1952 La novela ganadora del premio, Nosotros, los Rivero, de Dolores Medio, obtuvo un gran éxito inicial. Fueron finalistas La ciudad sin horizonte, de Severiano Nicolás, y La puerta de paja, de Vicente Risco.

1953 En este año el premio recae en la luminosa y emotiva novela Siempre en capilla, de Luisa Forrellad, con La gota de mercurio, de Alejandro Núñez Alonso, como finalista.

1954 Participan más de 200 novelas y entre ellas sale vencedora La muerte le sienta bien a Villalobos, de Francisco José Alcántara, con Días turbulentos, de Ángel Oliver, como finalista.

1955 Rafael Sánchez Ferlosio obtiene con El Jarama todos los votos del jurado, lo que sucede por primera vez en la historia del certamen. La novela marcará un hito importantísimo en la narrativa española de posguerra. Víbora, de Héctor Vázquez Azpiri, resultó finalista.

1956 Aparece en el panorama literario español una novela católica moderna, en línea con las inquietudes europeas: La frontera de Dios, de J. L. Martín Descalzo. El finalista es Jesús López Pacheco con Central eléctrica. Ignacio Agustí deja de ser miembro del jurado, sustituido por Josep M. Espinás.

1957 Carmen Martín Gaite, escritora de prosa imaginativa y elegante, gana el premio con Entre visillos. Queda finalista Ayer, 27 de octubre, de Lauro Olmo.

1958 Al cumplir quince años, el Premio Nadal abandona definitivamente las Ramblas para pasar a celebrarse en el Hotel Ritz. En esta ocasión se alza con el triunfo No era de los nuestros, de José Vidal Cadellans, quedando finalista El carnaval de los gigantes, de Claudio Bassols.

1959 Gana el premio una extraordinaria figura de la joven narrativa española: Ana Ma Matute, con Primera memoria, posteriormente traducida a 15 idiomas. Entra en el jurado el crítico literario Antonio Vilanova sustituyendo a Sebastián Juan Arbó. Quedó finalista La mina, de Armando López Salinas.

1960 En el jurado, Lorenzo Gomis sustituye a Antonio Vilanova, que se halla en Estados Unidos como profesor de literatura española. Sale ganadora Las ciegas hormigas, de Ramiro Pinilla, y finalista Hombres varados, de Gonzalo Torrente Malvido.

1961 Antonio Vilanova, de regreso a España, se reincorpora al jurado, que concede el premio a El curso, de Juan Antonio Payno, quedando finalista La cuerda rota, de Pedro Antoñana.

1962 Gana José María Mendiola con Muerte por fusilamiento; El crimen, de Manuel Barrios, es finalista.

1963 Por vez primera gana el premio un escritor extranjero, el colombiano Manuel Mejía Vallejo, autor de El día señalado. Queda finalista Coral, de Mariano Viguera.

1964 El miedo y la esperanza, de Alfonso Martínez Garrido, redactor jefe de El Faro de Ceuta, gana el premio y Manuel Barrios, con La espuela, queda de nuevo finalista.

1965 Por segunda vez hay plena unanimidad en el jurado al conceder el premio al escritor colombiano Eduardo Caballero Calderón, con El buen salvaje. Queda finalista Los buscadores de agua, de Juan Farias Díaz-Noguera.

1966 La extensa novela de Vicente Soto, La zancada, gana el premio; fue finalista Gambito de alfil de rey, de Carmelo M. Lozano.

1967 El premio recae en la novela Réquiem por todos nosotros, de José María Sanjuán, cuya prematura muerte malogró su carrera de escritor. Resulta finalista El reinado de Witiza, de F. García Pavón.

1968 Con motivo del 25 aniversario, la cuantía del premio se eleva a medio millón de pesetas y se crea el Premi Josep Pla para obras en prosa escritas en lengua catalana. Gana Álvaro Cun queiro con la novela Un hombre que se parecía a Orestes, y el finalista es Eduardo García con Sede vacante.

1969 El jurado vuelve a tener cinco miembros como en sus primeras ediciones, al pasar los otros a conceder el Premi Josep Pla. En esta ocasión lo componen Néstor Luján, José Vergés, Juan Ramón Masoliver, Antonio Vila nova y Rafael Vázquez Zamora como secretario. Resulta ganadora Las hermanas coloradas, de F. García Pavón, y finalista El candidato, del cubano Luis Ricardo Alonso.

1970 La novela galardonada, El libro de las memorias de las cosas, de Jesús Fernández Santos, representa la culminación de una obra de excepcional categoría dentro de la narrativa española. Gabriel G. Badell quedó finalista con De Las Armas a Montemolín.

1971 La nueva narrativa andaluza queda representada por la novela ganadora: El cuajarón, de José María Requena. El colombiano Gustavo Álvarez Gardeazábal resulta finalista con Dabeiba.

1972 La trágica muerte de Rafael Vázquez Zamora da entrada en el jurado al escritor y ganador del Premio Nadal, Francisco García Pavón. La novela sobre los hippies de Nueva York, Groovy, de José María Carrascal, obtiene el premio; quedaron finalistas Las cartas cayeron boca abajo, de Gabriel G. Badell, y Suroeste, de Bernardo V. Carande.

1973 El rito, de José Antonio García Blázquez, obtiene el premio. Quedan finalistas El mono azul, de Aquili no Duque, y Funeral por Francia, de Gabriel G. Badell.

1974 Por primera vez en la historia del premio dos escritores argentinos ocupan los lugares de honor: Culminación de Montoya, de Luis Gasulla, y Guillermo A. R. Carrizo queda finalista con Crónica sin héroes.

1975 Francisco Umbral, con Las ninfas, obtiene el premio. Queda finalista Manuel Villar Raso, con Mar ligeramente Sur.

1976 Raúl Guerra Garrido obtiene el premio con una novela de gran actualidad, Lectura insólita de «El Capital». Queda finalista Emilio Mansera Conde, con La crisopa.

1977 José Asenjo Sedano gana el premio con la poética y reconciliadora Conversación sobre la guerra. Quedó de nuevo finalista Gabriel G. Badell, con La zarabanda.

1978 Germán Sánchez Espeso se impone con Narciso a la colombiana Rocío Vélez de Piedrahíta, con Terrateniente, y a Manuel Vicent, con El anarquista coronado de adelfas. La cena de este año contó por primera vez con la asistencia del Presidente de la Generalitat.

1979 Carlos Rojas gana con El ingenioso hidalgo y poeta Federico García Lorca asciende a los infiernos. Quedaron finalistas Gabriel G. Badell, con Nuevo auto de fe, y Manuel Vicent, con Ángeles o neófitos.

1980 Juan-Ramón Zaragoza gana con Concerto grosso. Quedaron finalistas Ramón Eiroa, con Notas para la aclaración de un suicidio, y Jorge González Aranguren, con En otros parques don de estar ardiendo.

1981 Cantiga de agüero, de Carmen Gómez Ojea, obtiene el premio. Quedaron finalistas Alfonso Zapater, con El accidente, y Juan Luis González Ripoll, con El dandy del lunar.

1982 La torre herida por el rayo es la novela ganadora, cuyo autor, Fernando Arrabal, es un famoso novelista y dramaturgo. Quedó finalista José Luis Aguirre, con La excursión.

1983 Salvador García Aguilar es quien obtiene el premio con Regocijo en el hombre, de tema histórico. Quedó finalista La subversión de Beti García, de José Avello Flórez.

1984 La otra orilla de la droga, de José Luis de Tomás García, aborda un tema de la máxima actualidad: la droga y su ambiente. Quedó finalista Papá murió hoy, del ecuatoriano Telmo Herrera.

1985 Flor de sal, de Pau Faner, novela en la que asistimos a las vicisitudes históricas que sufrió Menorca en el siglo xviii. Quedó finalista Los desiertos del amor, de Vicente Sánchez Pinto.

1986 Manuel Vicent, finalista en las ediciones de 1978 y 1979, gana con Balada de Caín, novela que pronto escala los primeros puestos en las listas de libros más vendidos. Fue finalista Horacio Vázquez Rial, con Historia del Triste, seguida por R. H. Moreno-Durán, con Los felinos del Canciller.

1987 El escritor argentino Juan José Saer ganó con La ocasión. El conocido filósofo José Ferrater Mora quedó finalista con El juego de la verdad.

1988 Obtiene el premio Juan Pedro Aparicio con Retratos de ambigú, con una visión ambiciosa de los avatares de la sociedad española de nuestro tiempo. Fue finalista Jesús Carazo con Los límites del paraíso.

1989-1990 Resulta ganador Juan José Millás con La soledad era esto. La novela obtuvo un extraordinario éxito de público y crítica. El finalista fue El cuaderno de Forster, de Pedro Crespo García.

1991 La novela ganadora fue en esta ocasión Los otros días, de Alfredo Conde. Quedó finalista El silencio de las palabras, de Mariano Arias.

1992 Alejandro Gándara ganó con Ciegas esperanzas, donde un hombre se enfrenta noche tras noche a un desconocido mensajero, y, durante el día, irá rescatando del olvido las experiencias de su itinerario vital. Quedó finalista Las palabras perdidas, de Jesús Díaz.

1993 Rafael Argullol ganó con La razón del mal, una ardiente defensa de la lucidez frente al paroxismo de la irracionalidad. Quedó finalista La Perla del Oriente, de Jorge Ordaz.

1994 En la 50ª edición del Premio Nadal la novela ganadora fue Azul, de Rosa Regás, que narra, con un estilo cincelado y preciso, el fracaso de una intensa pasión amorosa entre Andrea, una periodista casada y con una complicada vida social, y un muchacho más joven y provinciano, Martín Ures, en escenarios como Cadaqués, Nueva York, Barcelona y las islas griegas. La obra finalista fue Historias del Kronen, de José Ángel Mañas.

1995 Obtiene el premio la novela Cruzar el Danubio, de Ignacio Carrión, un análisis incisivo de la patología del oficio periodístico. La obra finalista fue Adosados, de Félix Bayón.

1996 Resulta ganador Pedro Maestre con Matando dinosaurios con tirachinas, que narra la vida de un joven recién abocado a la vida adulta. Quedó finalista Juana Salabert con Arde lo que será.

1997 En esta ocasión el premio batió su récord de participación al presentarse 546 novelas. Obtuvo el premio la novela Quién, de Carlos Cañeque, que fue calificada por Pere Gimferrer, miembro del jurado, como «la novela más insólita y di vertida de la historia de este premio». Quedó finalista la novela La flaqueza del bolchevique, de Lorenzo Silva. En esta ocasión el jurado decidió conceder dos menciones especiales y recomendar al editor su publicación. Estas menciones recayeron en Mea culpa, de Pilar Zapata, y Rancho Aparte, de Marcos Ordóñez.

1998 Obtiene el premio la novela Beatriz y los cuerpos ce lestes, de Lucía Etxebarria, «una escritora de raza», en pa labras de Ana Mª Matute, y una de las más sorprendentes revelaciones literarias de los últimos años. La obra finalista fue La caricia del escorpión, de Ignacio García-Valiño.

1999 El ganador del premio de este año es Gustavo Martín Garzo, con Las historias de Marta y Fernando, que narra la vida amorosa de unos jóvenes. Con extrema delicadeza, Martín Garzo va desvelando las múltiples fa cetas que constituyen los avatares de la vida en pareja. Fue finalista Levantar ciudades, de Lilian Neuman.

2000 Gana Lorenzo Silva con El alquimista impaciente, una novela de corte policíaco protagonizada por el sargento Bevilacqua, atípico investigador criminal de la Guardia Civil, y su ayudante, la guardia Chamorro. Dafne desvanecida, de José Carlos Somoza, quedó finalista.

2001 Obtiene el premio la obra El Niño de los coroneles, de Fernando Marías, una apasionante novela de aventuras que sucede en diversos escenarios —desde el París ocupado por los nazis hasta la república caribeña de Leonito— en una brillante revisión del mito de Frankenstein. Quedó finalista Lola Beccaria con la novela La luna en Jorge.

2002 Una fábula sobre las debilidades y las grandezas del ser humano se hace con el galardón. Se trata de Los estados carenciales, de Ángela Vallvey, una sátira de los libros de autoayuda y una meditación sobre la felicidad, salpicado de homenajes al mundo clásico. Un amplio abanico de personajes gira en torno a una idealizada Academia que pretende dar las claves para ser feliz. Kaleidoscopio de José Luis de Juan resultó finalista.

2003 Andrés Trapiello ganó con Los amigos del crimen perfecto, una novela coral con grupo de amantes de la novela negra que persiguen la quimera de un crimen perfecto y que es, al tiempo, un homenaje a la novela policíaca y una refl exión literaria sobre el deseo de venganza y sobre la ausencia de justicia. David Torres quedó finalista con El gran silencio.

2004 El camino de los ingleses de Antonio Soler fue la novela vencedora, un retrato magistral del último verano de la adolescencia. El finalista fue Javier Puebla con Sonríe Delgado.

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