Todos somos marcas, gestionemos como tales

Hace un par de años llegó a mis manos uno de los mejores libros de empresa que he leído en mi vida. Se trata de Generación de Modelos de Negocio, en el que los autores nos ayudan  a diseñar modelos de negocio de una forma diferente, más sencilla que las habituales y que incluye más áreas de la empresa en un solo esquema, el business canvas.

Además, nos explicaban cómo podíamos trabajar internamente para conseguir el mejor resultado con su esquema, mediante propuestas creativas de análisis y trabajo en equipo.

El reto estaba claro, ¿Tiene aplicación para la marca personal? Han respondido a este reto con maestría, aplicando tanto el canvas como el resto de metodologías que proponían para el caso de las personas de forma individual en su nuevo libro  Tu modelo de negocio.

Para empezar, adaptan el esquema al caso particular de las personas, dando claves para cada uno de los 9 pasos que proponen. En mi opinión, la parte más valiosa es aquella en la que para cada apartado nos cuentan algún caso de éxito de personas que han llegado a cumplir sus metas, explicando cómo lo han conseguido. Es una forma llana de entender lo que nos están diciendo con el modelo teórico.

Para acabar de aplicarlo al caso de marca personal, nos proponen algunos esquemas propios para las personas como la línea de vida (en la que nos piden que dibujemos los hitos que han sucedido en nuestra vida, diferenciando según el entusiasmo o placer que nos han producido. En “El mundo después del trabajo” intentan que descubramos qué aptitudes y/o inquietudes tenemos, para que sepamos qué áreas tenemos más cercanas y cuáles tendremos que mejorar. En la parte más personal, se analiza la personalidad del lector y los objetivos que tienen.

Por último ayudan a encontrar el valor diferencial de cada uno y a calcular el valor que podemos aportar a otras empresas.

Bajo mi punto de vista no es necesario repasar todos y cada uno de los puntos que ilustra el libro, pero si es interesante que apliquemos los modelos que mejor se ajustan a lo que necesitamos en cada momento. Según el estado en el que estemos necesitaremos unas herramientas u otras, pero está claro que nos sirve de herramienta de consulta para diseñar nuestro futuro.

Ya tenemos el lienzo, faltan el pincel y las ganas de pintar.

¿Podemos permitirnos no hacerlo?

By Jaime Valverde

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