Con la elección de Entre bestias y héroes, del periodista Diego Carcedo, como Premio Espasa de Ensayo 2011, uno de los galardones literarios más prestigiosos de España llega a su edición número veintiocho. Largo ha sido el camino desde que, allá por 1984, Olegario González de Cardedal —con El poder y la conciencia— consiguiera hacerse con la primera edición de un certamen que ha tenido entre sus ganadores nombres tan ilustres como Javier Tusell o Fernando Arrabal. Y quien mejor que David Cebrián, director de comunicación y marketing de Espasa, para ayudarnos a comprender los entresijos de este galardón .
¿Cuál es la clave para que un galardón literario llegue hasta las 28 ediciones?
Premiar a aquellos autores y temas que aportan algo nuevo que interesa al lector y a la sociedad. El Premio Espasa de Ensayo se ha concedido a pensadores, creadores e historiadores que nos han ofrecido una visión distinta basada en un análisis riguroso e interesante.
En la ya larga lista de personalidades que año a año consolidan el Premio Espasa de Ensayo figuran nombres como Luis Rojas Marcos, Javier Tusell, Fernando Arrabal o Jon Juaristi. ¿Esto habla del buen ojo del jurado de los premios?
¡Por supuesto! Habla del excelente criterio del jurado del galardón, que es uno de los mejores de este país. Y también nos ha dice algo sobre el prestigio y la calidad del Premio, al que se presentan algunos de los mejores ensayistas de España.
Y si la lista de premiados impresiona, lo mismo cabe decir de los nombre que configuran o han configurado el plantel del jurado de los premios…
Fernando Savater, Pedro García Barreno, Amando de Miguel, Vicente Verdú, Pilar Cortés, etc.
Un jurado de la categoría del nuestro avala el premio de tal forma que la obra ganadora siempre es un acierto. Aunque hemos tenido premios de ensayo de más o menos éxito comercial, podemos poner la mano en el fuego de que el título es una gran obra, en el que las ideas que expone el autor van a mover a la reflexión al lector.
¿Es el ensayo un género más “objetivo” para analizar algunos aspectos de la sociedad?
Ortega y Gasset definió el ensayo como «la ciencia sin la prueba explícita». Yo creo que el ensayo es el género imprescindible para el retrato de la sociedad, tanto de su pasado — lo que nos ha traído hasta aquí–, como de su presente y, por supuesto, para el análisis de su futuro. El ensayista, ya sea escritor, pensador, historiador, etc. orienta el foco para alumbrar uno u otro tema sobre el que, a partir de entonces, la sociedad puede mirar con la certeza de que ha sido tratado con rigor.
¿Cuántas obras se pueden presentar de media a un premio como el de Espasa? ¿Y de dónde provienen?
En la pasada edición se recibió casi un centenar de originales procedentes de España, principalmente Madrid y Barcelona y de Latinoamérica: Argentina, México, Perú, Uruguay, Costa Rica…
¿Qué temas son los preferidos por los participantes a la hora de presentar sus creaciones?
Los temas más tratados en 2010 fueron el análisis político, con especial hincapié en la transición española, la sociología y la historia.
¿Goza, en general, el ensayo de buena salud como género literario?
Hay libros de no ficción que siguen llegando a muchos lectores, con temas que son muy interesantes para la gente. Es cierto que los ensayos más sesudos han dado paso a otro tipo de reflexiones más contemporáneas y quizá tratadas de un modo más fresco.
¿Qué tiene que tener una obra para ganar el Premio Espasa? ¿De qué manera hay que abordar el tema para que pueda ser merecedora del galardón?
Lo que ya hemos comentado una mezcla de rigor, novedad y amenidad.























































