El filósofo Daniel Innerarity nos habla de “La democracia del conocimiento”

Los problemas a los que se enfrenta actualmente la humanidad requieren una gran movilización de conocimiento. Si queremos resolver esos problemas, hemos de ser capaces de generar una gran cantidad de conocimiento, algo que evidentemente escapa de la capacidad que tenemos como individuos y que requiere formas de organización y cooperación para las que todavía no estamos suficientemente preparados. Basta pensar en asuntos tan graves como la regulación financiera o la gobernanza de la lucha contra el cambio climático para caer en la cuenta de que no estamos ante tareas que se resuelven trabajando más o mejorando nuestras administraciones, sino que exigen una gran innovación. Pues bien: mi libro se centra en el aspecto cognitivo de esa innovación.

Se titula La democracia del conocimiento. Por una sociedad inteligente por que en él se defiende una extensión de la democracia al conocimiento en un doble sentido: 1. las cuestiones que se dilucidan en el ámbito de la ciencia son también asuntos de ciudadanía y 2. los principales problemas de una democracia son menos problemas de voluntad politica que fallos cognoscitivos que hemos de resolver con un mejor conocimiento de las complejas realidades que gobernamos.

Nuestro gran desafío consiste en construir una sociedad inteligente. Este es el sentido último, la ambición más noble que anima toda política del conocimiento, de la ciencia y de la innovación. Pero una sociedad inteligente no es una sociedad en la que las personas son inteligentes sino una sociedad cuyas reglas, normas, procesos y procedimientos son inteligentes. La complejidad de nuestras sociedades, la densidad de las interacciones, las interdependencias o la vulnerabilidad compartida, todo ello hace que cada vez sea más importante que nuestro modo de organizarnos sea inteligente. No sirve de nada que cada uno tome decisiones que, aisladamente son correctas, si el resultado final de esas decisiones es un auténtico desastre. Así se explica la perplejidad con la que abordamos fallos sistémicos tan graves como la crisis económica o los problemas ecológicos. Una sociedad inteligente es, a este respecto, una sociedad que es capaz de generar un sistema de normas y regulaciones que impida los encadenamientos catastróficos. Creo que aquí tenemos una indicación de cómo hemos de abordar algunos de nuestros principales problemas colectivos: un mejor conocimiento de la realidad compleja y unas formas de gobierno más cooperativas.

Daniel Innerarity es una de las figuras más destacadas dentro del pensamiento filosófico español. Fue galardonado en 2003 con el Premio Nacional de Literatura en la modalidad de Ensayo, también con el III Premio de Ensayo Miguel de Unamuno y con el Premio Espasa de Ensayo 2004. Es investigador Ikerbasque en la Universidad del País Vasco y director del Instituto de Gobernanza Democrática. Este octubre ha publicado La democracia del conocimiento. Por una sociedad inteligente en Paidós.

 

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3 Responses to “El filósofo Daniel Innerarity nos habla de “La democracia del conocimiento””

  1. [...] saber es cosa de todos, como dice Innerarity en La democracia del conocimiento, y el objetivo del siglo XXI es el de construir una sociedad verdaderamente inteligente, que haga [...]

  2. [...] La transformación de la política, El nuevo espacio público, El futuro y sus enemigos, La democracia del conocimientoy la más reciente La humanidad amenazada: gobernar los riesgos globales, con Javier Solana como [...]

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